Sólo para mis amigos

En el jardín infantil, tu idea de un buen amigo era aquella persona que te dejaba usar el crayón rojo/azul, cuando sólo quedaba el negro que nadie quería.

En primero básico, tu idea de un buen amigo era aquella persona que te acompañaba al baño y sostenía tu mano por los largos pasillos del colegio cuando tenías miedo.

En segundo básico, tu idea de un buen amigo era la persona que te ayudaba a enfrentarte al peleón del salón.

En tercero básico, tú idea de un buen amigo era la persona que compartía contigo su desayuno cuando habías olvidado el tuyo en el asiento del autobús.

En cuarto básico, tú idea de un buen amigo era aquél que estaba dispuesto a cambiarte la pareja en el baile del colegio, para que no estuvieras toda la noche tarareando canciones sentado con las niñas/niños más desagradables del salón.

En quinto básico, tú idea de un buen amigo era la persona que siempre reservaba un puesto en el autobús para ti.

En sexto básico, tú idea de un buen amigo era la persona que le pedía a la chica/chico que te gustaba que bailará contigo, para que tu no te sintieses rechazado/rechazada o apenado/a.

En séptimo básico, tú idea de un buen amigo era la persona que te dejaba copiar la tarea de historia la noche anterior a su entrega.

En primer año de secundaria, tú idea de un buen amigo era la persona que te ayudaba a guardar tus muñecos, peluches y tarjetas de béisbol para que tu cuarto pareciera el de un adolescente, y que no se burlaran de ti cuando llorabas al ver tu cuarto diferente.

En segundo año de secundaria, tú idea de un buen amigo era la persona que te acompañaba a las fiestas de los universitarios para que no fueras el único colegial presente.

En tercer año de secundaria, tú idea de un buen amigo era la persona capaz de cambiar su horario para hacerte compañía durante el almuerzo.

En cuarto año de secundaria, tú idea de un buen amigo era la persona que te llevaba a pasear en su nuevo auto, convencía a tus padres para que no te castigaran, te consolaba cuando terminabas con tu pareja y te ayudaba a conseguir compañía para el baile de grado. Era quien te ayudaba a elegir la universidad más adecuada, se aseguraba de que fueras seleccionado en la que tú quisieras y te ayudaba a manejar con tus padres el hecho de tener que partir de casa.

En tu graduación tú idea de un buen amigo era la persona que lloró profundamente en su interior, pero te brindó la más grande de las sonrisas cuando te felicitó.

Después del verano la idea de un buen amigo era la persona que te ayudaba a recoger las botellas después de un carrete en tu casa, te ayudaba a salir escondido cuando no lograbas manejar a tus padres, se aseguraba de que volvieras con tu novia (o), te ayudaba a empacar todo para partir a la universidad, te abrazaba mientras mirabas con tristeza los 18 años de memorias que dejabas atrás y finalmente en estos últimos días de tu adolescencia, te dedicó parte de su tiempo para decirte que tenía confianza de que tendrías tanto éxito en la universidad como los que habías cosechado en tus 18 años y, lo más importante, te hizo entrar en la universidad sintiéndote querido (a).

Ahora tú idea de un buen amigo sigue siendo quien te da lo mejor de dos opciones, sostiene tu mano cuando estás asustado, te ayuda a enfrentarte a aquellos que intentan tomar ventaja de ti, piensa en ti aún cuando no estás con él/ella, te ayuda a recordar los momentos que has olvidado, te ayuda a olvidar el pasado, pero entiende que hay cosas que requieren más tiempo para olvidar, se queda contigo para brindarte confianza, busca la manera de tener tiempo para ti (aunque tenga que cambiar sus planes camino para ello), te ayuda a aclarar tus errores, te ayuda a manejar la presión de otros, te brinda su sonrisa cuando estás triste, te ayuda a ser mejor persona y lo más importante ¡TE QUIERE!

Esta nota es para ser enviada a tus amigos del pasado, del futuro, del presente y a aquellos que has conocido a lo largo de tu camino. Gracias por ser un amigo.

No importa a dónde vayas o de dónde vengas, nunca olvides quién nos ayudó a llegar a donde estamos. Nunca es tarde para tomar el teléfono o enviar un mensaje y decirle a tus amigos cuánto los extrañas y cuánto los amas.

Tú sabes quién eres, envía esta nota a aquellos que quieres recordar.

Si amas y quieres a alguien, no olvides decírselo. Recuerda siempre decir lo que sientes. Nunca temas expresar tus sentimientos. Toma esta nota como una oportunidad para expresarle a alguien cuánto significa para ti; de esta manera, harás una diferencia en tu día y en el de ellos.

Recuerda la importancia de mantener siempre cerca de tus amigos y tu familia, porque ellos te han ayudado a ser la persona que hoy eres y son tu TODO.

ESTE MENSAJE HA SIDO ENVIADO A TI PORQUE SIGNIFICAS ALGO ESPECIAL PARA ALGUIEN (o sea YO).

 

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