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Debe haber algo extrañamente sagrado en la sal; está en nuestras lágrimas y en el mar

Khalil Gilbran

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La mamá más mala del mundo


Hasta que somos mayores, alcanzamos una cierta madurez y una visión diferente de la vida, pero sobre todo hasta que nos convertimos en madre o padre, es cuando en verdad entendemos por qué nuestra madre era "la mamá más mala del mundo", cuando siendo niños, adolescentes o jóvenes nos enseñaba cosas y nos inculcaba responsabilidades, aun a costa de nuestra gran resistencia. Negados a aprender, a obedecer y a seguir su ejemplo, muchos hijos desdeñamos en los primeros años de nuestra vida a esa mujer que a base de amor y constancia sólo buscaba formarnos como personas de bien. Al final, a veces tarde a veces a tiempo, cuando nos convertimos en padres, es cuando recordamos y valoramos a ese gran ser humano que es y será capaz de dar todo por nosotros: nuestra mamá.



Admite tus Faltas

Una historia que trata sobre la humildad

Un hombre que tenía un grave problema de miopía se consideraba un experto en evaluación de arte.

Un día visitó un museo con algunos amigos. Se le olvidaron los lentes en su casa y no podía ver los cuadros con claridad, pero eso no lo detuvo de ventilar sus fuertes opiniones.

Tan pronto entraron a la galería, comenzó a criticar las diferentes pinturas. Al detenerse ante lo que pensaba era un retrato de cuerpo entero, empezó a criticarlo. Con aire de superioridad dijo: "El marco es completamente inadecuado para el cuadro.

El hombre está vestido en una forma muy ordinaria y andrajosa. En realidad, el artista cometió un error imperdonable al seleccionar un sujeto tan vulgar y sucio para su retrato. Es una falta de respeto".

El hombre siguió su parloteo sin parar hasta que su esposa logró llegar hasta él entre la multitud y lo apartó discretamente para decirle en voz baja: "Querido, - estás mirando un espejo!!!".

Muchas veces nuestras propias faltas, las cuales tardamos en reconocer y admitir, parecen muy grandes cuando las vemos en los demás. Debemos mirarnos en el espejo más a menudo, observar bien para detectarlas, y tener el valor moral de corregirlas; es más fácil de negarlas que reconocerlas. Por eso es necesario hacer a un lado el orgullo pues solo con humildad podremos ver nuestros defectos y corregirlos.

El que encubre sus faltas no prosperará, más el que las admite con humildad alcanzará misericordia y crecerá como persona.


 

Santos del día

Juan Damasceno (pbro dr), Juan Calabria (relg), Teófanes (mr), Osmundo (ob), Anón (ob), Bernardo (card), Melecio (ob), Adrenilda (ab), Bárbara (vg mr), Ada (vg), Bertoaria (mja), Iza. Beato: Francisco Gálvez (pbro mr)

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